Flores de Jazmín

Puede que el Aceite de Jazmín sea un poco caro, pero su perfume embriagador se aprecia desde hace siglos.

 

La flor de la perfumeria

El jazmín es una planta arbustiva caducifolia o perennifolia. En los climas más fríos pierde las hojas en invierno. Produce multitud de ramilletes de flores blancas de forma estrellada, cuya fragancia se vuelve más intensa al atardecer.

Las especies más utilizadas en aromaterapia y perfumería son el jazmín de España o real (jasminum grandiflorum) y el jazmín común (jasminurn officinale). Ambas especies se cultivan comercialmente en la cuenca del Mediterráneo, así como en Egipto, Marruecos, India y China.

El exquisito jazmín árabe (jasminum sambac) se cultiva sobre todo en Siria y en las montañas del norte de India.

En la perfumería francesa, el jazmín es simplemente la fleur, ya que interviene en la preparación de la mayoría de los perfumes delicados. De hecho, el jazmín (o más corrientemente, sus numerosos sucedáneos sintéticos) figura en el 83 % de las fragancias de mujer y en el 33 % de los perfumes masculinos.

Las flores desprenden su exquisito aroma en las horas nocturnas, por lo que siempre se recogen al alba. Como los pétalos son muy susceptibles a los procesos de fermentación, se envían rápidamente a las destilerías, para su inmediato tratamiento.

 

Capturar la esencia

El enfleurage, que es el método tradicional de extracción, es una tarea sumamente laboriosa, mediante la cual el aroma de las flores es absorbido por una materia grasa purificada, que posteriormente se lava en alcohol para producir el absolute ex pornmade.

Casi todo el aceite de jazmín que se consigue actualmente se extrae con la ayuda de disolventes volátiles, como el hexano y el éter de petróleo. El producto resultante, que recibe el nombre de «absoluto», no es un aceite esencial puro, ya que contiene otros componentes solubles en agua y trazas del disolvente empleado para la extracción.

La cantidad de disolvente presente en el absoluto es desdeñable, por lo que el producto no plantea ningún riesgo sanitario. Aun así, algunos aromaterapeutas sostienen que el uso de disolventes derivados del petróleo es contrario a la filosofía de la aromaterapia, que se enorgullece de ser totalmente «natural».

Sea como fuere, es innegable que la fragancia del “absoluto” extraído con disolventes es francamente espléndida y casi idéntica a la de la planta fresca, con notables efectos vivificantes sobre el estado de ánimo.

A excepción del rosa otto y del neroli, destilados al vapor, la mayoría de los absolutos florales (en particular los valiosísimos absolutos obtenidos por enfleurage) son más caros que los aceites esenciales.

El precio no sólo es consecuencia del laborioso proceso de extracción, sino de la pequeñísima cantidad de aceite que se consigue de cada flor. Por ejemplo, para producir apenas un gramo de absoluto, hacen falta ocho mil jazmines.

 

Propiedades afrodisiacas

El jazmín absoluto es un líquido viscoso de color marrón rojizo, con generosa y cálida fragancia floral y fondo almizclado.

En cuanto a la sensación subjetiva que produce el aroma, suele ser cálida y embriagadora. Hay quien dice que tiene efectos afrodisiacos. Sus propiedades erógenas han sido atribuidas a la presencia de indol, una de las sustancias responsables del desagradable olor del ano de los animales y de sus excrementos. Curiosamente, cuando esta sustancia está presente en cantidades mínimas y se combina con otros componentes, como sucede en la fragancia natural del jazmín, adquiere un agradable carácter almizclado, que armoniza con el olor corporal y potencia la sensualidad.

En India son frecuentes las imágenes de enamorados, iluminados por la luz de la luna y rodeados de jazmines. En la tradición hindú, el dios del amor, Kama, untaba la punta de sus flechas con aceite de jazmín antes de hacer blanco en el corazón de los mortales. En el siglo z a.C., el médico griego Dioscórides mencionó en uno de sus libros que los hombres y mujeres de Persia se perfumaban con aceite de jazmín antes de hacer el amor.

Junto con el jacinto y la rosa, el jazmín aparece con frecuencia en la poesía sufí, como metáfora del amor y los anhelos espirituales. Entre los cristianos, el jazmín se convirtió en símbolo de «divina esperanza». Sus flores estrelladas son símbolo de bienaventuranza.

 

La fragancia cálida y sensual del jazmín ayuda a recuperar la libido perdida a causa del nerviosismo o  la depresión

 

Usos saludables

En la medicina ayurvédica, las flores de jazmín se consideran un elixir para las mujeres.

Tomado en infusión, el jazmín calma los nervios y alivia los dolores menstruales y las jaquecas de tensión. Se dice que la infusión, aplicada localmente, puede curar casos leves de candidiasis.

En China, las flores se emplean para tratar la disentería y la hepatitis, y para perfumar el té negro.

En la herboristería europea, las propiedades astringentes del jazmín se aprovechan para aliviar la inflamación en piel y ojos, y es utilizado en gargarismos para combatir el dolor de garganta.

 

Usos en aromaterapia

El aceite de jazmín se utiliza sobre todo en el plano emocional.

Para muchos, su aroma es vivificante e incluso euforizante, mientras que otros lo consideran profundamente relajante.

Según los expertos, las distintas personas reaccionan de maneras diferentes, dependiendo de sus necesidades físicas y emotivas. Para aquellos a quienes resulta agradable, el perfume de jazmín es una fragancia cálida y sensual, que puede ayudar a recuperar la libido perdida a causa del estrés o de una depresión leve.

También se emplea para aliviar una serie de problemas emotivos, relacionados con situaciones de nerviosismo, tristeza o preocupaciones.

El jazmín absoluto puede desempeñar un importante papel en los cuidados de la salud de la mujer. Añadido al agua del baño, aplicado en masaje o simplemente inhalado, alivia las molestias del síndrome premenstrual, las de la menopausia y los dolores menstruales, además de facilitar el desarrollo del parto.

Se puede utilizar en el baño o en inhalaciones de vapor para tratar tos, catarro y laringitis, y en aceite para masajes, para aliviar espasmos y desgarros musculares, aunque existen otros aceites más económicos e igualmente eficaces.

El aceite de jazmín es fantástico para tratar la piel que sufre las agresiones propias del ambiente urbano, ya se trate de piel seca, grasa, combinada o normal.

 

ADVERTENCIA Al contrario de lo indicado en muchos textos de aromaterapia, las investigaciones recientes han revelado que el jazmín inhibe la producción de leche materna, por lo que es preferible evitarlo cuando se está amamantando. Se cree que el jazmín estimula las contracciones del útero. Así pues, es recomendable evitarlo durante el embarazo, aunque puede resultar muy útil durante el trabajo de parto.

En herboristería, las flores se pueden emplear con total tranquilidad, pero las hojas, las raíces y las bayas pueden ser tóxicas.

Ficha de datos Aceite de Jazmín

Nota de mezcla: Media

Efectos beneficiosos: Propiedades revitalizantes

Utilidad: No es esencial, pero produce exquisitas combinaciones

Precio: Muy caro

Grupo de aroma: Floral

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