Campo de lavanda

La lavanda es uno de los aceites más importantes en aromaterapia. Aprende a disfrutar de su fragancia en relajantes mezclas para el baño y aprovecha al máximo sus propiedades curativas naturales.

Lavanda: Suave y eficaz

El resurgimiento de la aromaterapia y el renovado interés que despierta hoy en día esta rama de la medicina natural se debe en gran parte a la lavanda.

A lo largo de la historia, esta planta ha gozado siempre de un gran prestigio, gracias a sus asombrosas propiedades curativas, que la convierten en uno de los aceites esenciales más importantes.

Además de ser un antibiótico natural y un agente antiséptico y cicatrizante, resulta también eficaz como antidepresivo y sedante.

La mayoría de los aceites esenciales requieren una disolución en un aceite vehiculador antes de su uso (por ejemplo aceite de semilla de uva o de almendras dulces); en este sentido, la lavanda es excepcional, ya que es tan suave que en algunos casos puede utilizarse de forma aislada.

Una gota sobre un emplasto, por ejemplo, puede acelerar el proceso de curación y protección de la piel frente a una infección.

Una simple gota en la almohada, o unas cuantas gotas en el agua del baño, por la noche, te ayudara a dormir.

En estados de nerviosismo, verter unas gotas en un pañuelo de algodón y olerlo a lo largo del día ayuda  a calmar esos nervios.

El aceite resulta beneficioso por su capacidad para restablecer el equilibrio tanto de la mente como del cuerpo, favoreciendo así el proceso de curación. Tanto en el agua del baño como en masajes, la lavanda esta también indicada para los dolores musculares.

Aplicada mediante un suave masaje sobre el bajo abdomen la lavanda ayuda a aliviar los dolores menstruales.

La suave naturaleza de este aceite hace que resulte ideal también para niños y bebés. La lavanda se ha revelado de gran utilidad contra las infecciones infantiles, además de ayudar a calmar berrinches y rabietas.

 

De flor a aceite

En aromaterapia se utiliza generalmente la lavanda común (especies Lavandula angustifolia, Lavandula officinalis, Lavandula vera). Esta variedad no debe de confundirse con el cantueso (semejante al espliego), que tiene un efecto diferente sobre el cuerpo y la mente. Si bien es difícil de encontrar, evita el aceite esencial de cantueso (lavándula stoechas), ya que no posee las mismas propiedades que la lavanda común y no es apropiado para su uso domestico.

La principal zona productora de lavanda es el sur de Francia. Durante muchos años los habitantes de estas regiones recogían la lavanda para venderla a los perfumistas de Grasse. Sin embargo, en los años 50, el aumento de la demanda desencadeno el cultivo intensivo de esta planta. Es tal la fama de la lavanda que en la actualidad se cultiva en lugares como China y Tasmania.

Para convertir las brillantes flores moradas de la lavanda en aceites esenciales se extienden los tallos sobre una rejilla y se hace pasar vapor a través de ellos. Las flores liberan la esencia vegetal en forma de vapor, que es enfriado en tanques específicos para recoger el aceite esencial.

 

Avalada por la historia

Desde siempre la lavanda ha sido recomendada para casi todas las dolencias del ser humano. Los griegos ya la utilizaban contra las infecciones de la garganta el estreñimiento y algunas afecciones respiratorias.

Los romanos esparcían flores de lavanda en el suelo de sus baños públicos, tanto por su poder antiséptico como por su fragancia.

Muchos herbolarios de Europa medieval aconsejaban el uso del agua de lavanda para evitar el contagio de piojos, y durante siglos las flores secas se han usado para perfumar la ropa blanca y alejar las polillas. También se colocaban saquitos de lavanda en las almohadas para que oliera bien, y en los colchones para evitar las chinches.

El nombre de lavanda refleja su antiguo pasado: probablemente procede del término latino lavare, que significa “lavar” o de livere que significa “de color azulado”

A principio del siglo XX, las propiedades curativas de la lavanda abrieron una nueva era para la aromaterapia.

Ficha de datos Aceite Esencial de Lavanda

Nota de mezcla: Alta-media
Efecto beneficioso: Propiedades curativas
Utilidad: Imprescindible
Precio: Asequible
Grupo de aroma: Herbáceo-floral

Aromaterapias.net recomienda:

Naissance Aceite Esencial de Lavanda n º 102-100ml - Vegano y no OGM
  • Aceite esencial de lavanda que proviene de Francia.
  • Aroma agradable y herbal con notas florales: calmante, relajante y equilibrante.
  • Ideal para usarlo en aromaterapia y para elaborar productos para el cuidado de la piel. Un ingrediente excelente para recetas cosméticas y combinaciones de aceites de masaje.
  • INCI: Lavandula Angustifolia
  • Vegano y no probado en animales

Belleza natural con lavanda

Consejos para usar el aceite diluido de lavanda en excelentes tratamientos de belleza

 

Agua de lavanda tradicional

Este clásico de la perfumería uno de los tratamientos de aromaterapia  más fáciles de elaborar:

  • 600 g de cabezuelas de lavanda fresca
  • 1 litro de agua de manantial

Calienta el agua y viértela  en una jarra con las flores de lavanda. Remueve y deja la jarra en un sitio soleado durante 24 horas.

Cuela la lavanda utilizando un filtro para café. Si deseas obtener un olor más fuerte, repite el proceso añadiendo más lavanda.

Consérvala en un frasco en el frigorífico.

 

Loción suavizante para manos

Para realizar esta loción necesitaremos:

Remueve bien la mezcla para amalgamar los aceites y consérvala en un tarrito de cosmética.

Aplícate una pequeña cantidad después de realizar las tareas domésticas o antes de acostarte, de manera que pueda actuar durante toda la noche.

 

Loción corporal

Excelente para veranos sofocantes o para la piel reseca. Esta loción es muy refrescante, pero ¡cuidado con las pieles sensibles al alcohol!

Mezcla los aceites y el vodka en una jarra, añade el agua y remueve.

Vierte la mezcla en un atomizador y guárdala en el frigorífico.

Agita el frasco antes de usarlo.

 

Mezclas calmantes para el baño

A continuación te recomendamos 3 mezclas de aceites esenciales para tomar baños relajantes. Añade al agua del baño los aceites.

Lavanda, mandarino y geranio

Lavanda y vetiver

Lavanda, geranio y azahar

 

Mezcla refrescante para pebeteros

La mejor forma de impregnar tu hogar de gratificantes aromas. Para tonificar un cuerpo o una mente cansados, llena el depósito del pebetero con agua. Después añade:

  • 5 gotas de aceite puro de lavanda
  • 2 gotas de aceite puro de limón
  • 1 gota de aceite puro de pomelo

Enciende la mecha para calentar los aceites. Ten controlado el pebetero y rellena el agua regularmente, de manera que el depósito no llegue a secarse nunca.

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