Aceite esencial de Rosa

El aceite esencia de rosa es sin duda uno de los más agradables y relajantes.

 

La rosa, una flor con historia

La reverenciada reina de las flores, rodeada de mitos y de magia, fue probablemente una de las primeras plantas ornamentales en ser cultivada. A lo largo de los siglos, la rosa ha inspirado a poetas y artistas como símbolo del amor y la belleza.

Asociada con la mayoría de las religiones, aparece en los libros sagrados de la antigua India y de China, en los escritos de los místicos cristianos y en los textos religiosos de los griegos. Los romanos y los galos salían a menudo al campo de batalla tocados únicamente con una guirnalda de rosas, para demostrar que no tenían miedo.

Aunque la rosa siempre se ha considerado el material más valioso para la confección de perfumes, es poco probable que las antiguas civilizaciones conocieran el proceso de destilación. Para conservar el aroma, maceraban los pétalos en aceite o en grasa animal.

Pero en el siglo X de nuestra era, el sabio persa Avicena desarrolló el sistema de destilación por vapor y obtuvo la primera agua de rosas. A finales del siglo XVI, se descubrió por puro azar el aceite esencial, llamado «esencia de attar».

Con ocasión de la boda de la princesa mogola Nour-Djihan, los ingenieros de la corte llenaron de agua de rosas el canal que rodeaba los jardines del palacio y lo cubrieron de pétalos. Mientras navegaban por el agua fragante en una barca de remos, los novios observaron que en la superficie flotaba una sustancia aceitosa. Mandaron que la recogieran y comprobaron que se trataba de un perfume exquisito. El calor del sol había iniciado el proceso natural de destilación.

A partir de entonces comenzó la producción del aceite esencial destilado al vapor. En el siglo XVII, las destilerías de Shiraz funcionaban a pleno rendimiento. Desde Persia, el cultivo y la destilación de las rosas se difundieron hacia la India, Turquía y Europa.

 

Los orígenes de la rosa

Hay numerosas especies e híbridos de rosas silvestres y cultivadas, la mayoría de las cuales tienen propiedades culinarias o medicinales.

Pero las dos especies de aroma más penetrante, valoradas por su aceite esencial y por el agua que producen, son la rosa de Alejandría (Rosa damascena) y la Rosa centifolía. El primero de estos rosales, aunque es originario de Siria, se cultiva sobre todo en Bulgaria y Turquía para la producción del aceite. La Rosa centifolia se cultiva sobre todo en Marruecos, Tunicia, Italia, Francia y China.

 

Extracción del aceite esencial

Normalmente es posible conseguir dos tipos de aceite de rosas:

El rosa otto, obtenido por destilación al vapor de los pétalos frescos.

El rosa absoluta, que se consigue también de los pétalos frescos, pero mediante la extracción con disolventes.

Para este último método se emplean sustancias volátiles, como el petróleo, el éter y el hexano. Por esta causa, el rosa otto se suele preferir para los fines de la aromaterapia.

El agua de rosas es un subproducto de la destilación. El aceite de rosa destilado al vapor es uno de los más caros, porque de cada flor se obtiene una cantidad minúscula de aceite. El de rosa absoluta, extraído con disolventes, resulta más económico porque con el mismo volumen de rosas se obtiene una cantidad mucho mayor de aceite, empleado principalmente en perfumería.

La fragancia de la rosa otto es dulce y suave, con una insinuación de clavo y vainilla. La de rosa absoluta es un líquido amarillo oscuro, ligeramente viscoso, de aroma dulce y suave. El perfume de ambos aceites produce una sensación cálida y relajante, y ambos tienen fama de ser afrodisiacos.

 

Usos medicinales

Los farmacéuticos de la Edad Media prescribían la rosa como remedio para la tuberculosis. Las infusiones de pétalos o de hojas se utilizaban para trastornos digestivos y circulatorios, menstruaciones irregulares o dolorosas, congestión hepática, fiebre, infecciones oculares, afecciones de la piel, jaquecas y nerviosismo.

Los frutos del rosal, en particular los del escaramujo (Rosa canina), contienen mucha vitamina C (hasta cuatro veces más que las grosellas y diez más que las naranjas y los limones). El elevado contenido en vitamina C de estos frutos se descubrió durante la II Guerra Mundial, lo cual determinó que el ministerio británico de Sanidad distribuyera jarabe de frutos del rosal entre los combatientes.

Sin embargo, como el jarabe es muy azucarado, la tisana preparada con estos frutos es una alternativa mucho más saludable. En aromaterapia, el aceite de rosa otto se considera el tónico por excelencia para el sistema reproductor femenino.

Además, puede resultar beneficioso para cualquier persona con temperamento nervioso. Para aprovechar sus efectos calmantes, aplica en masaje el aceite diluido sobre el plexo solar o vierte unas gotas del aceite esencial puro en el agua del baño.

El agua destilada de rosas es uno de los mejores tónicos cutáneos que existen. Se puede usar incluso para tratar los casos de eccema asociados con el estrés.

Para aliviar las molestias en los ojos cansados o pruriginosos, utiliza discos de algodón empapados en agua de rosas.

El aceite de semillas de rosa es un producto de creciente aceptación. Se trata de un aceite vegetal que se extrae de los aquenios (conocidos como «semillas») presentes en el interior del fruto del rosal. Se cree que este aceite de suave textura, rico en vitaminas, favorece la regeneración de las células de la piel. Con o sin el añadido de aceites esenciales, es un aceite perfecto para el cuidado de la piel, sobre todo de la cara y el cuello.

Ficha de datos Aceite Esencial de Rosa

Nota de mezcla: Media/alta

Efectos beneficiosos: Propiedades antidepresivas; cuidado de la piel

Utilidad: Versátil

Precio: Caro

Grupo de aroma: Floral

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